Mito

La entrada de migrantes supone un aumento de la violencia

No está comprobado que la presencia de migrantes resulte en más delitos de los que ya ocurren y afectan a la población del lugar. Además de equivocado, xenófobo y prejuicioso, este pensamiento también viola el principio de la presunción de inocencia.

En el caso de la realidad de América del Sur, datos del Ministerio de Justicia brasileño, de diciembre de 2014, demuestran que el número de encarcelamientos de personas de otras nacionalidades ha caído durante los últimos años en Brasil. En este mismo sentido, datos del 2015 de la Policía Federal muestran que esa caída es de un 0,2 %.

Por lo que respecta a Chile, de acuerdo con el Boletín Estadístico de la Mesa Interinstitucional de Acceso a la Justicia de Migrantes y Extranjeros de 2015, los índices de criminalidad entre migrantes no superan el 1,1 % de las personas que acuden a los tribunales o son detenidas en el País.

Por su parte, en Argentina, cerca del 5,9 % de las personas detenidas son naturales de otros países, de acuerdo con el informe Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (SNEEP) – 2015, divulgado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Presidencia de la Nación. Entre 2002 y 2016, dicho porcentaje osciló entre un 5,2 % y el 6 %.