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Mito

El país va a ser obligado a adaptarse a los migrantes y a sus culturas y religiones, aunque son ellos los que deberían amoldarse a la población del lugar al que llegaron

Ninguna de las políticas migratorias que reconoce la positividad de la migración sobrepone la cultura de los migrantes a la del lugar de acogida. El único objetivo es el de reforzar todas las garantías constitucionales referentes al respeto a la igualdad, a la diversidad y a los valores esenciales de la dignidad humana (como son los de la libertad religiosa y de expresión). La razón para ello reside en que, en una sociedad, esto ayuda a romper prejuicios y a enriquecer la diversidad cultural de todos los pueblos.

Además, la cultura es algo vivo y mutable, pues recibe la influencia de las nuevas tecnologías, del transcurso del tiempo e incluso del contacto con otras culturas.